COLABORADORES

Matt Quinlan
Portfolio Manager, Research Analyst
Franklin Equity Group
United States

Dan Nuckles, CFA
Research Analyst
Franklin Equity Group
United States
Introducción
En los últimos años, ha emergido la gestión de activos privados, un subsector en expansión dentro del sector financiero más amplio, que constituye una oportunidad para las estrategias centradas en buscar apreciación de capital con el potencial de generar dividendos fiables y atractivos. Dentro de este grupo, los gestores de activos privados se centran en diversas áreas y tienen diferentes estrategias, que se están beneficiando de los fuertes flujos de entrada de capital, el desarrollo de instrumentos de inversión nuevos y personalizados y la entrada en los mercados adyacentes. Como resultado, el grupo está detectando oportunidades excelentes para expandir sus activos gestionados y diversificar su conjunto de empresas para impulsar de manera potencial la apreciación de capital para sus inversores. Este crecimiento, junto con el capital a largo plazo que suelen recaudar, puede fomentar una cantidad creciente de beneficios relacionados con las comisiones, lo que fortalecerá su empresa y respaldará su capacidad para pagar unos dividendos atractivos a los accionistas. En nuestra opinión, esta combinación de crecimiento e ingresos hace que el grupo sea un sector fuertemente atractivo para invertir en estrategias de renta variable orientadas a los ingresos.
Base de inversores en expansión
Tradicionalmente, los inversores minoristas han invertido en el sector de la gestión de activos a través de empresas de fondos mutuos. Durante muchas décadas, una creciente sensibilización y capacidad para invertir en empresas públicas a través de estos productos, junto con una población envejecida que ahorra para la jubilación, han alimentado el interés de los inversores en los gestores de activos. Con el paso del tiempo, se crearon nuevos tipos de productos y empresas de inversión para satisfacer las necesidades cada vez mayores. A pesar de que aumentaron las opciones de inversión, los inversores minoristas estaban muy limitados a las inversiones en valores públicos a través de instrumentos tradicionales, como fondos mutuos y anualidades y, posteriormente, fondos cotizados en bolsa (ETF). Al mismo tiempo, los inversores institucionales con grandes cantidades de capital, como planes de pensión, planes de fondos soberanos y dotaciones, han tenido a su disposición un abanico más amplio de opciones de inversión, a través tanto de valores públicos como privados. Los gestores de activos privados abastecieron a estas instituciones con sus productos, ofreciendo estrategias específicas del fondo, objetivos y posibles resultados que podrían diversificar y mejorar la cartera de inversiones de una institución y ayudar a satisfacer las diversas necesidades de sus constituyentes. Las instituciones han podido invertir durante mucho tiempo en áreas como el capital de riesgo y las compras apalancadas, y sus resultados de inversión han generado un aumento del número de gestores de activos privados y sus activos gestionados.
Tradicionalmente y con pocas excepciones, el acceso a los gestores de activos privados ha sido limitado para los inversores minoristas. Esto cambió a medida que varios gestores de activos privados se convirtieron en empresas que cotizan en bolsa y se desarrollaron nuevos instrumentos de inversión, que atienden específicamente a los inversores minoristas. Creemos que las estrategias y la posición competitivas de varios de estos gestores de activos privados crean oportunidades atractivas para los inversores a fin de poder beneficiarse posiblemente tanto de la apreciación de capital como de los ingresos.
¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?
Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital.
Los valores de renta variable están sujetos a variaciones en los precios y a una posible pérdida del capital.
Los valores de renta fija conllevan riesgos de tipo de interés, crédito, inflación y reinversión, así como una posible pérdida del capital. A medida que los tipos de interés aumentan, el valor de los títulos de renta fija disminuye.
Las estrategias de inversión centradas principalmente en los activos de titularidad privada plantean ciertos desafíos y entrañan más riesgos que las inversiones en las empresas públicas, como lidiar con la falta de información disponible sobre esas empresas. Además, una inversión en activos privados o en instrumento que invierten en ellos se vería como falta de liquidez y podría requerir un compromiso a largo plazo sin garantía de rentabilidad. Tampoco puede haber garantía de que las empresas coticen sus valores en un mercado de valores, por ende, la falta de un mercado secundario líquido establecido para algunas inversiones podría tener un efecto negativo en el valor del mercado de esas inversiones y en la capacidad de los inversores para deshacerse de ellas en el momento oportuno o a un precio favorable.
Los fondos de inversión inmobiliaria vinculados a renta variable (REIT) están fuertemente vinculados con el rendimiento de los mercados inmobiliarios. Los REIT están sujetos a la falta de liquidez, al riesgo de crédito y de los tipos de interés y a los riesgos asociados con las inversiones de pequeña y mediana capitalización.
