COLABORADORES

Christy Tan
Investment Strategist
Franklin Templeton Institute

Priya Thakur, CFA
Analyst
Franklin Templeton Institute

Karolina Kosinska, CIPM
Analyst
Franklin Templeton Institute
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Durante la mayor parte de los últimos 40 años, los inversores, los responsables de la formulación de políticas y los observadores interesados se han acostumbrado a la idea de China como una economía emergente de rápido crecimiento, en camino de alcanzar la condición de país de ingreso mediano, con todas las esperanzas de continuar por la senda del éxito económico rotundo.
Sin embargo, recientemente ha salido a la luz una historia diferente, en la que se presenta a China como un país que avanza de manera inestable, lastrado por los retos a largo plazo relacionados con el exceso de deuda y de inversión, el envejecimiento de la población, el fin de la globalización y la adopción de políticas dentro y fuera de China que pueden ahuyentar la inversión y el consumo.
En nuestra opinión, la realidad sobre China no es ni tan optimista como creían antes algunos ni tan pesimista como se ha puesto de moda en la actualidad. En lugar de eso, el discurso central es que China está en transición. China está dejando de ser una economía respaldada por unas tasas de ahorro, de inversión y de acumulación de deuda extraordinariamente elevadas y probablemente insostenibles.
Una transición de este tipo no es sencilla, pero tampoco es poco común. En fases similares de su desarrollo, otros países, como Estados Unidos, Japón y diversas economías prósperas de Asia Oriental, vivieron algo parecido.
En este artículo, tratamos de comprender mejor la transición que está viviendo China y ofrecer algunas ideas sobre cómo deberían anticipar el cambio los inversores. Debemos tener en cuenta lo siguiente:
- La evolución de los países de ingreso mediano: ¿qué cambios subyacentes se están produciendo?
- Descifrando el éxito de China
- Los obstáculos de China: descifrar los grandes desafíos
- Despertar al dragón mediante el análisis de las oportunidades
- ¿Cómo deben juzgar los inversores las oportunidades y los riesgos en China?
Tanto si se invierte directamente en China como en temas relacionados con la proeza económica del país, el conjunto de oportunidades y riesgos relacionados con las estrategias de inversión en China está cambiando radicalmente. Lo que antes funcionaba puede que ya no sea tan fructífero de cara al futuro. Sin embargo, también están surgiendo nuevas oportunidades.
¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?
Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital.
Los valores de renta variable están sujetos a variaciones en los precios y a una posible pérdida del capital.
Los valores de renta fija conllevan riesgos de tipo de interés, crédito, inflación y reinversión, así como una posible pérdida del capital. A medida que los tipos de interés aumentan, el valor de los títulos de renta fija disminuye. Los bonos de alto rendimiento y baja calificación están sujetos a una mayor volatilidad de precios, iliquidez y posibilidad de impago.
Las inversiones internacionales están sujetas a riesgos especiales, entre los que se incluyen el riesgo de fluctuaciones cambiarias y de incertidumbre social, económica y política, los cuales podrían generar un aumento de la volatilidad. Estos riesgos son más acentuados en los mercados emergentes.
La participación del gobierno en la economía sigue siendo elevada y, por lo tanto, las inversiones en China estarán sujetas a mayores niveles de riesgo normativo en comparación con muchos otros países.
Las empresas y los estudios de casos a los que se hace referencia en este artículo se utilizan únicamente con fines ilustrativos; cualquier inversión podría formar parte o no de una cartera que cuente con el asesoramiento de Franklin Templeton. Los precios de las acciones experimentan fluctuaciones, a veces rápidas y drásticas, debido a factores que afectan a empresas concretas, industrias o sectores específicos, o condiciones generales de mercado.
