Volver al contenido

Vista previa

Durante la mayor parte de los últimos 40 años, los inversores, los responsables de la formulación de políticas y los observadores interesados se han acostumbrado a la idea de China como una economía emergente de rápido crecimiento, en camino de alcanzar la condición de país de ingreso mediano, con todas las esperanzas de continuar por la senda del éxito económico rotundo.

Sin embargo, recientemente ha salido a la luz una historia diferente, en la que se presenta a China como un país que avanza de manera inestable, lastrado por los retos a largo plazo relacionados con el exceso de deuda y de inversión, el envejecimiento de la población, el fin de la globalización y la adopción de políticas dentro y fuera de China que pueden ahuyentar la inversión y el consumo.

En nuestra opinión, la realidad sobre China no es ni tan optimista como creían antes algunos ni tan pesimista como se ha puesto de moda en la actualidad. En lugar de eso, el discurso central es que China está en transición. China está dejando de ser una economía respaldada por unas tasas de ahorro, de inversión y de acumulación de deuda extraordinariamente elevadas y probablemente insostenibles.

Una transición de este tipo no es sencilla, pero tampoco es poco común. En fases similares de su desarrollo, otros países, como Estados Unidos, Japón y diversas economías prósperas de Asia Oriental, vivieron algo parecido.

En este artículo, tratamos de comprender mejor la transición que está viviendo China y ofrecer algunas ideas sobre cómo deberían anticipar el cambio los inversores. Debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • La evolución de los países de ingreso mediano: ¿qué cambios subyacentes se están produciendo?
  • Descifrando el éxito de China
  • Los obstáculos de China: descifrar los grandes desafíos
  • Despertar al dragón mediante el análisis de las oportunidades
  • ¿Cómo deben juzgar los inversores las oportunidades y los riesgos en China?

Tanto si se invierte directamente en China como en temas relacionados con la proeza económica del país, el conjunto de oportunidades y riesgos relacionados con las estrategias de inversión en China está cambiando radicalmente. Lo que antes funcionaba puede que ya no sea tan fructífero de cara al futuro. Sin embargo, también están surgiendo nuevas oportunidades.



INFORMACIÓN LEGAL IMPORTANTE

Estos materiales reflejan el análisis y las opiniones de los autores en las fechas de publicación indicadas, y pueden diferir de las opiniones de otros gestores de carteras, equipos de inversión o plataformas de Franklin Templeton Investments. Su finalidad es satisfacer el interés general únicamente, por lo que no deberá interpretarse como un asesoramiento de inversión individual ni como una recomendación o invitación para comprar, vender o mantener valor alguno o adoptar cualquier estrategia de inversión. Tampoco constituye asesoramiento jurídico ni tributario.

Los enlaces pueden llevarle a páginas web o medios de terceros directamente o a través de nuevas ventanas del navegador. Le instamos a examinar las políticas de privacidad, seguridad, condiciones de uso y otras aplicables de cada página que visite. Las páginas web, software y materiales de terceros las utiliza usted bajo su propia responsabilidad. Franklin Templeton Investments (FTI) no controla ni asume, avala o acepta responsabilidad por el contenido, herramientas, productos o servicios (incluido cualquier software, enlaces, publicidad, opiniones o comentarios) disponibles en sitios web o software de terceros o a través de ellos.

Los comentarios, las opiniones y los análisis recogidos aquí son las opiniones personales expresadas por el gestor de inversiones y su finalidad es meramente informativa y de interés general, por lo que no deberá interpretarse como un asesoramiento de inversión individual ni como una recomendación o invitación para comprar, vender o mantener valor alguno o adoptar cualquier estrategia de inversión. Tampoco constituye asesoramiento jurídico o tributario. La información facilitada en este material se suministra a la fecha de su publicación y puede cambiar sin aviso previo y no es un análisis completo de cada hecho material en relación con cualquier país, mercado regional o inversión. El uso de la información contenida en cualquier publicación de este sitio queda a la entera discreción del lector.

CFA® y Chartered Financial Analyst® son marcas comerciales propiedad de CFA Institute.