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«En el momento en que los asesores se plantean la asignación del capital, creemos que es importante diferenciar entre poner el capital a trabajar en 2024 y el capital comprometido antes de 2021, cuando los mercados privados se encontraban próximos a sus valoraciones máximas».

Documento de síntesis

Los mercados mundiales han arrancado 2024 con fuerza. El S&P 500 Index subió un 14,5 % durante el primer semestre del año, impulsado sobre todo por las empresas tecnológicas y de crecimiento. Los mercados mundiales de renta variable también han tenido una fuerte rentabilidad. Según el MSCI EAFE Index, los mercados desarrollados subieron un 3,5 % en USD en este período, mientras que el MSCI Emerging Markets Index ascendió un 6,2 %. Los mercados de renta fija han tenido una rentabilidad más contenida, y el Bloomberg US Aggregate Bond Index se ha mantenido plano durante junio. El optimismo de los inversores en renta fija con respecto a varias bajadas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) durante 2024 se ha visto atenuado. Esto ha provocado un aumento de los rendimientos durante el ejercicio.

Un crecimiento mundial mayor de lo esperado, los sólidos beneficios anunciados y el entusiasmo que suscita la inteligencia artificial (IA) han contribuido a impulsar los mercados. Sin embargo, persisten los riesgos y las tensiones a nivel mundial. Pese a que se han observado señales de desinflación, la tasa de inflación sigue siendo superior al objetivo de la Fed. Las guerras en curso en Oriente Próximo y Europa oriental, así como el incremento de las tensiones en Asia, constituyen motivos para ser cautos. Persiste la incertidumbre política, y todavía quedan por celebrar decenas de procesos electorales en la parte final de 2024, entre las que destacan las elecciones en Estados Unidos.

Perspectivas económicas para 2024

Prevemos que la economía continuará ralentizándose en 2024, aunque evitará una recesión mundial. Si bien Estados Unidos registrará un crecimiento menor que el del año pasado, es posible un crecimiento del PIB real superior al 2 %, lo que contribuirá a ayudar a que tanto esta como tras de las principales economías eviten un aterrizaje brusco. La inflación debería seguir moderándose, aunque es poco probable que este año alcance el objetivo del 2 % fijado por la Fed. Seguramente esta comenzará a flexibilizar su política monetaria hacia finales de año, bajando el tipo de los fondos federales posiblemente en tres ocasiones antes de que termine el ejercicio. Aunque puede que la Fed baje los tipos durante los próximos doce meses, creemos que estos no regresarán a los niveles próximos a cero registrados tras la crisis financiera mundial, sino que se mantendrán relativamente altos.

Tanto la economía estadounidense como las economías han mostrado resiliencia ante la política monetaria más estricta en décadas. En parte esto se debe a que muchos han aprovechado los bajos tipos de interés de los años previos a la reciente subida. El estímulo fiscal puesto en marcha por los gobiernos de todo el mundo para contrarrestar la ralentización provocada por la pandemia contribuyó a mantener los niveles de consumo. En algún momento, el aumento de los costes de los préstamos y el descenso de los ahorros de los consumidores, podría provocará una moderación de la demanda. Uno de los riesgos principales consiste en que la Fed tarde en reconocer esta moderación y mantenga los tipos demasiado altos durante demasiado tiempo, provocando el aterrizaje brusco de la economía que muchos prevén en la actualidad.

En el caso de la renta variable, el positivo crecimiento económico real puede contribuir a impulsar los beneficios, aunque los inversores no deben perder de vista cómo se comparan estos beneficios con las altas expectativas actuales. Creemos que es probable que se modere el gasto de los consumidores y también el mercado laboral, y la inflación debería aproximarse en mayor medida al objetivo del 2 % de la Fed. En este contexto de lento crecimiento y ralentización de la demanda, tenemos preferencia por los valores de gran calidad de mercados públicos, y también tratamos de aprovechar las oportunidades que observamos en los mercados privados.



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