COLABORADORES

Max Gokhman, CFA
Deputy Chief Investment Officer
Franklin Templeton Investment Solutions

Tom Nelson, CFA, CAIA
Head of Market Strategy
Franklin Templeton Investment Solutions

Miles Sampson, CFA
Head of Asset Allocation Research,
Franklin Templeton Investment Solutions
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De cara a abril, mantenemos un enfoque muy táctico con respecto al riesgo, ya que el conflicto en Oriente Medio sigue determinando los movimientos de los mercados.
La interrupción del suministro energético es el principal motivo de la tensión en los mercados financieros, e Irán sigue teniendo la capacidad de dificultar la producción y el tránsito de energía, independientemente del dominio militar de EE. UU.
Nos parece poco probable que las hostilidades se resuelvan totalmente, a pesar del frágil alto el fuego. Por consiguiente, creemos que los precios de la energía se mantendrán en niveles elevados, lo que impulsará las expectativas de inflación, socavará la confianza del sector privado y ralentizará el crecimiento económico.
El aumento de la inflación hace que a los bancos centrales les resulte más difícil estimular unas economías en desaceleración, lo que contribuye al relato de la estanflación y respalda una actitud defensiva en la asignación de activos.
En este contexto, hemos pasado a neutral nuestra posición entre activos de las Previsiones de asignación de este mes, pero seguimos manteniendo cierto riesgo dentro de nuestras asignaciones internas de activos.
Macrotemas
El crecimiento sigue, pero pierde fuerza
- Los indicadores económicos adelantados han perdido algo de fuerza, ya que la actividad empresarial se ve frenada por el encarecimiento de los insumos y la menor confianza.
- La confianza de las empresas parece fuerte, como evidencian las revisiones de beneficios y previsiones positivas para el año 2026.
- La economía estadounidense ha demostrado una relativa fortaleza, mientras que los datos del mercado laboral son desiguales, pero se mantienen estables.
Las presiones inflacionistas no cesan
- Las presiones inflacionistas ya iban en aumento antes de la crisis de los precios de la energía, pues la mayoría de los datos se situaban por encima de los objetivos de los bancos centrales.
- Los altos precios de la energía pueden reducir la renta real y frenar la demanda, lo que contribuye a una situación de estanflación en las principales economías.
- Los aranceles han sido absorbidos tanto por los precios al consumo como por los márgenes comerciales. Como resultado, la inflación subyacente de los bienes continúa por encima de la tendencia, aunque las presiones podrían haber alcanzado su máximo.
Bifurcación de las políticas
- Existe una divergencia cada vez mayor entre la política fiscal expansiva y la política monetaria restrictiva, a medida que los mercados evalúan la crisis de los precios de la energía.
- El conflicto de Oriente Medio ha alentado un reajuste de las expectativas de política monetaria y ahora se descuentan varias subidas en la mayoría de las regiones.
- La política fiscal de las principales economías es favorable en general al crecimiento. Es probable que las devoluciones fiscales en EE. UU. contrarresten las tendencias desfavorables provocadas por los aranceles, mientras que los programas de ayudas relacionadas con la energía también podrían resultar propicias.
Temas de posicionamiento de la cartera
Tácticamente neutral
- Predecir la geopolítica resulta difícil y requiere siempre cierta humildad. En consecuencia, tratamos de limitar el error de seguimiento (tracking error) en nuestras carteras y reducimos el riesgo de renta variable, a la espera de mayor certidumbre.
- El contexto macroeconómico se ha complicado, pues la inflación limita las expectativas de una política monetaria de estímulo.
- La confianza y el posicionamiento han vuelto a niveles más atractivos, lo que respalda los activos de riesgo, mientras que los fundamentos de las empresas son relativamente favorables.
Rotación hacia las acciones fundamentales
- Hemos reconsiderado nuestro posicionamiento en renta variable estadounidense, aumentando la exposición a las acciones fundamentales, ya que las condiciones que favorecen la amplitud del mercado han perdido fuerza en un contexto macroeconómico menos atractivo.
- Hemos recortado nuestra sobreponderación en acciones japonesas y de los mercados emergentes, debido a la mayor sensibilidad a las restricciones del suministro energético ocasionadas por el conflicto de Oriente Medio.
- En nuestro intento por reducir el error de seguimiento, compatibilizamos esos cambios con una reducción de la exposición infraponderada a las acciones europeas y británicas.
Posición neutral en los bonos del Estado
- Creemos que la destrucción de la demanda resultará más clave que la inflación en las decisiones de política monetaria.
- En nuestra opinión, el crecimiento resiliente de EE. UU. y la inflación reducen las probabilidades de relajación de la política de la Reserva Federal (Fed). En consecuencia, seguimos infraponderados en la duración de EE. UU.
- Hemos reducido la exposición a los bonos de los mercados emergentes denominados en moneda local, optando por una mayor prudencia con respecto a la deuda de esta región ante la incertidumbre reinante y la fortaleza del dólar estadounidense.
1. Estanflación: combinación de inflación alta, desempleo elevado y crecimiento estancado.
¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?
Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital.
Los valores de renta variable están sujetos a fluctuaciones de los precios y a una posible pérdida del capital. Las empresas de gran capitalización podrían perder el favor de los inversores dependiendo de las condiciones económicas y de mercado. La renta variable de pequeña y mediana capitalización implica mayores riesgos y volatilidad que la de gran capitalización.
Los valores de renta fija conllevan riesgos de tipos de interés, de crédito, de inflación y de reinversión, así como de posible pérdida de capital. A medida que suben los tipos de interés, el valor de los títulos de renta fija disminuye. Los bonos high yield con baja calificación están sujetos a una mayor volatilidad de precios, iliquidez y posibilidad de impago.
La asignación de activos entre diferentes estrategias, clases de activos e inversiones puede no resultar beneficiosa o producir los resultados deseados. Una estrategia, en la medida en que invierta en empresas que están en un país o región determinados, puede experimentar una mayor volatilidad que otra que esté más diversificada geográficamente.
Las inversiones vinculadas a las materias primas están sujetas a riesgos adicionales como la volatilidad de los índices de materias primas, la especulación de los inversores, los tipos de interés, la meteorología, la fiscalidad y la normativa.
Las inversiones internacionales están sujetas a riesgos especiales, entre los que se incluyen el riesgo de fluctuaciones cambiarias y de incertidumbre social, económica y política, los cuales podrían generar un aumento de la volatilidad. Estos riesgos son más acentuados en los mercados emergentes. La participación del gobierno en la economía sigue siendo elevada y, por lo tanto, las inversiones en China estarán sujetas a mayores niveles de riesgo normativo en comparación con muchos otros países.
Invertir en empresas de capital privado presenta ciertos retos e implica riesgos adicionales frente a las inversiones en empresas públicas, como lidiar con la falta de información disponible sobre estas empresas, así como su falta general de liquidez.
La gestión activa no asegura las ganancias ni protege contra las caídas del mercado. La diversificación no garantiza un beneficio ni protege frente a una pérdida.
WF: 9741808
