COLABORADORES

Brett Goldstein, CFA
Head of Multi-Asset
Franklin Templeton Investment Solutions

Tom Nelson, CFA, CAIA
Head of Market Strategy
Franklin Templeton Investment Solutions

Miles Sampson, CFA
Head of Asset Allocation Research,
Franklin Templeton Investment Solutions
Resumen
De cara a agosto, continuamos siendo optimistas con respecto a la renta variable y, a pesar del repunte de las tensiones geopolíticas y la preocupación por la inflación, seguimos centrados en la solidez de los beneficios empresariales.
Además, la reciente volatilidad de los mercados de renta variable ha reajustado los valores tecnológicos y moderado los indicadores de confianza y posicionamiento, que rozaban niveles de euforia.
El entorno macroeconómico general sigue siendo bastante neutral, a pesar del efecto negativo que podrían tener las nuevas subidas de los tipos de interés. Esto no basta por sí solo para aumentar nuestro optimismo sobre la renta variable, pero, lo que es más importante, tampoco contradice el convincente argumento de apetito de riesgo que ofrecen los sólidos fundamentos corporativos.
Seguimos inclinándonos por la inteligencia artificial (IA) dentro de nuestras carteras, con una sobreponderación en la renta variable de EE. UU., Japón y los mercados emergentes. Por lo general, somos menos optimistas acerca de los mercados menos expuestos a la IA y la tecnología, especialmente los sensibles a los precios de la energía y las materias primas.
La duración internacional nos sigue pareciendo relativamente atractiva. El empeoramiento de las perspectivas macroeconómicas fuera de Estados Unidos aumenta la probabilidad de que las expectativas del mercado de subidas de los tipos de interés en dichas regiones sean demasiado optimistas.
Macrotemas
Fuerte crecimiento
- El crecimiento macroeconómico sigue siendo sólido, respaldado por la fortaleza de los beneficios corporativos.
- La economía estadounidense ha demostrado una especial capacidad de resistencia, mientras que los datos del mercado laboral se han estabilizado.
- Los indicadores económicos adelantados parecen buenos, pero estamos atentos al impacto del aumento de los costes de los insumos.
Complejidad de la inflación
- La alta inflación subyacente sigue dificultando la evolución de la inflación estadounidense, aunque los datos recientes han sido más positivos.
- Esperamos que los efectos de segundo orden del encarecimiento de la energía sean limitados, ya que la inflación motivada por la oferta reducirá la renta real y frenará el gasto de los consumidores.
- La inflación subyacente de los bienes también se sitúa ya por encima de la tendencia. Las presiones arancelarias parecen haber remitido, pero seguimos atentos a la tensión de las cadenas de suministro mundiales.
Política monetaria más restrictiva
- El aumento de las tensiones en Oriente Medio ha propiciado un reajuste de las expectativas de política monetaria, con una tendencia a la restricción en todas las principales regiones, incluido Estados Unidos.
- El nuevo enfoque del presidente de la Fed, Warsh, está generando más incertidumbre. En definitiva, creemos que la Fed deberánendurecer su política monetaria.
- La política fiscal respalda el crecimiento, pero contribuye a aumentar el déficit. El gasto en defensa y los programas de ayudas relacionadas con la energía también podrían resultar propicios.
Temas de posicionamiento de la cartera
Multiactivos: Tolerancia al riesgo
- Las variables fundamentales de las empresas siguen siendo sólidas dado que se prevé un crecimiento de los beneficios de dos cifras para los próximos 12 meses.
- El crecimiento macroeconómico sigue siendo favorable, pero se ve contrarrestado por el entorno de inflación y política monetaria más difícil.
- La confianza y el posicionamiento ya no están en niveles tan extremos, lo que favorece a la renta variable, pero siguen siendo volátiles en segmentos concretos como la IA.
Diversificación de la renta variable
- Nuestra exposición a la renta variable se inclina por la IA, como muestra la exposición sobreponderada en EE. UU., los mercados emergentes y Japón. El posicionamiento se ha relajado y deja un escenario más constructivo de aquí en adelante.
- Los indicadores de crecimiento de la zona euro han mejorado, pero la sensibilidad a la energía limita nuestro optimismo por la renta variable europea.
- La renta variable que menos favorecemos sigue siendo la australiana, debido a la combinación de crecimiento económico débil, políticas fiscales desfavorables y una política monetaria restrictiva.
Duración neutral
- Prevemos que la destrucción de la demanda incida en mayor medida en las decisiones de política monetaria que lo que sugieren los precios del mercado, lo que hace menos probable que los bancos centrales internacionales decidan cumplir las expectativas del mercado y suban los tipos.
- La capacidad de resistencia del crecimiento de EE. UU. y la alta inflación dificultan la política de la Fed. Nuestra perspectiva sobre los bonos del Tesoro de EE. UU. ha mejorado ante el aumento de los rendimientos, pero seguimos prefiriendo relativamente la duración internacional.
- Dado el contexto de excelentes beneficios y diferenciales ajustados, la rentabilidad superior de la renta variable es más atractiva que el crédito.
¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?
Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital.
Los valores de renta variable están sujetos a fluctuaciones de precio y a la posible pérdida del capital principal. Las empresas de gran capitalización podrían perder el favor de los inversores dependiendo de las condiciones económicas y de mercado. Los valores de pequeña y mediana capitalización conllevan mayores riesgos y volatilidad que los valores de gran capitalización.
Los valores de renta fija conllevan riesgos de tipos de interés, de crédito, de inflación y de reinversión, así como de posible pérdida de capital. A medida que suben los tipos de interés, el valor de los títulos de renta fija disminuye. Los bonos de alto rendimiento de calificación baja están sujetos a una volatilidad de precios, una falta de liquidez y una posibilidad de impago mayores.
La asignación de activos entre diferentes estrategias, clases de activos e inversiones puede no resultar beneficiosa o producir los resultados deseados. Una estrategia, en la medida en que invierta en empresas que están en un país o región determinados, puede experimentar una mayor volatilidad que otra que está más diversificada geográficamente.
Las inversiones vinculadas a las materias primas están sujetas a riesgos adicionales como la volatilidad de los índices de materias primas, la especulación de los inversores, los tipos de interés, la meteorología, la fiscalidad y la normativa.
Las inversiones internacionales están sujetas a riesgos especiales, entre los que se incluyen el riesgo de fluctuaciones cambiarias y de incertidumbre social, económica y política, los cuales podrían generar un aumento de la volatilidad. Estos riesgos son más acentuados en los mercados emergentes. La participación del gobierno en la economía sigue siendo elevada y, por lo tanto, las inversiones en China estarán sujetas a mayores niveles de riesgo normativo en comparación con muchos otros países.
Invertir en empresas de capital privado presenta ciertos retos e implica riesgos adicionales frente a las inversiones en empresas públicas, como lidiar con la falta de información disponible sobre estas empresas, así como su falta general de liquidez.
La gestión activa no asegura las ganancias ni protege contra las caídas del mercado. La diversificación no garantiza un beneficio ni protege frente a una pérdida.
WF: 11707660
